Dominio propio, su importancia y mucho más

El dominio propio, según la Biblia, es la capacidad de autocontrol y autodisciplina. En general, es el que impide que los seres humanos hagan cosas de las que luego se arrepentirán. Si te interesa este tema, quédate en nuestro artículo y conoce la importancia de la templanza, así como también los pasos que se deben seguir para conseguirla y cómo se caracterizan las personas que no la poseen.

Dominio propio

¿Qué es el dominio propio?

El dominio propio no es más que la fuerza que Dios le otorga al hombre, a través de su Espíritu Santo. Esto con el fin de que no se deje llevar por sus pensamientos, emociones, palabras o acciones y se niegue al pecado. En Gálatas 5:16-25 se expresa que la vida del pecaminoso está llena de desorden, inmoralidad e insatisfacción. Por ello, las personas que actúan con templanza se alejan de todo aquello que le desagrada Jehová.

El término bíblico del dominio propio establece que este le otorga la capacidad a los seres humanos de elegir lo que quieren pensar, sentir, decir y hacer. Lo que significa que eres libre de escoger el camino que desees. Además, si ejercitas la templanza mostrarás que gracias a la obra del Espíritu posees autoridad sobre tu carne.

Contarás con templanza siempre que la fuerza de Dios se encuentre en tu interior y cuando la sanidad forme parte de tu vida. Está mal pensar que para obtener dominio propio solo se necesita de voluntad y decisión, lo cierto es que para dejar los pecados o los malos hábitos como el rencor, odio y pensamientos impuros, deberás contar con la gracia y ayuda de Cristo.

Si vives con dominio propio estarás permitiendo que tu vida esté llena de sueños y Fe. Para lograrlo, debes prepararte para la batalla y comenzar con tu camino hacia el crecimiento personal.

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Importancia del dominio propio

La templanza es un término muy conocido en la actualidad, ya que es un estado que muchos cristianos desean conseguir. El dominio propio permite que puedas controlar tus emociones y no dejarte llevar por ellas. De este modo, las personas que lo poseen son capaces de ponerle límites a los deseos pecaminosos y alejarse de ellos.

Por ello, el dominio propio llega a ser imprescindible para gozar de la vida con una actitud consciente y orientada a lograr el éxito, sobre volando por encima de las tormentas que se presentan diariamente.

Contar con dominio propio te permitirá ejercer autocontrol sobre ti mismo, lo que provocará que puedas adoptar diariamente la mejor actitud. Esto independientemente de las circunstancias positivas o negativas que se te presenten.

El principal enemigo de los seres humanos que siguen a Dios no es satanás, sino ellos mismos. Por lo que el dominio propio es la única forma de que puedas mantenerte libre y victorioso en la vida en Cristo.

Dominio propio

Significado de contar con dominio propio

Contar con dominio propio significa ser personas de bien, las cuales no se dejan llevar por sus pensamientos ni por el de los demás. La Biblia le ofrece a todos los seres humanos algunas cualidades que definen a la persona que lleva en su día a día la templanza. Estas son:

  • Contar con dominio propio es ser paciente sobre todas las cosas, incluso por encima de la valentía.
  • Para orar bien es importante que te mantengas sobrio y con la mente despejada.
  • Viven para hacer crecer el conocimiento de Cristo. Precisamente por eso, debes mantener tu Fe, virtud y el entendimiento hacia la palabra.
  • Son disciplinados y corren hasta alcanzar sus metas.
  • Controlan su cuerpo, alma y viven de forma sana.
  • Son producentes al momento de soltar palabras. De esta forma es que logran controlar lo impulsos.
  • Mantienen su juicio sano y no lo cambian por el de los demás.
  • Apartan cualquier rastro de deseos pecaminoso.
  • El que lleva el dominio propio consigo pasa por alto los insultos y malos tratos.

Recuerda que si intentas vencer los deseos carnales con tus propias fuerzas será una carga pesada. En cambio, si buscas a Cristo todos los días y llevas al Espíritu Santo como guía, veraz reales cambios y obtengas un estado de dominio propio. Busca llenarte de Dios para obtener la Templanza que necesitas en tu vida.

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¿De qué depende el dominio propio?

Debes sabes que el dominio propio no nace de la noche a la mañana. Esto dependerá del amor y la consagración que le tengas a Dios. En general, es imposible que poseas templanza sin antes creer en las palabras de la Biblia.

La disciplina es el secreto del éxito, es decir que si estas atados a los vicios no podrás escapar de ellos de forma sencilla. Deberás plantarte nuevas metas y convertirte en un creyente de Dios para que el trabajo sea más fácil. El dominio propio y la liberación se siembra de apoco, por lo que debes empezar a seguir al Espíritu Santo.

La fuerza de tu templanza dependerá de las ganas que tengas de seguir a Cristo. Debes tener dominio propio al momento de hablar, de actuar, de tomar una decisión importante e incluso, para aprender.

Si bien, nadie nace con dominio propio, todas las personas tienen un poco de este estado en su interior. De esta forma, lo irás desarrollando mientras creces y comienzas a tomar tus decisiones.

Como se expone en varios versículos de la Biblia, primero se debe aprender a decir que no a los pecados para lograr tener dominio propio. Debido a que no tenerlo es un problema que afecta a muchos, y peor aún, otros tantos ni siquiera saben que lo tienen.

¿Para qué sirve el dominio propio?

La Biblia les ensaña a sus lectores que el dominio propio se puede usar en varias áreas específicas. Esto quiere decir que puedes tener un estado de templanza para identificar aquellas decisiones que pueden violar las santas escrituras.

Tener dominio propio te permitirá romper las ataduras que posees con los vicios, tales como alcohol, drogas, mentiras y adulterio. Todo creyente que lleve en su corazón al Espíritu Santo podrá hacer uso de la templanza.

  • Para resistir la tentación: los seres humanos se ven expuestos a muchas tentaciones, por lo que uno de los objetivos del dominio propio es ayudar a que los creyentes no se dejen llevar por ellas y sigan las instrucciones del señor.
  • Para controlar el carácter: el dominio propio sirve para controlar el carácter. Si tienes templanza, en lugar de reaccionar de inmediato, tomarás tu tiempo para meditar cualquier situación.
  • Para vigilar las emociones: el necio da rienda suelta a su ira. Tus emociones pueden ser una mala jugada, y satanás se aprovecha de eso. El dominio propio te ayudará a disipar tus frustraciones para que actúes conforme a la voluntad de Dios.
  • Para cuidar de las palabras: la templanza sirve para vigilar que tus palabras sean las correctas para bendecir a las demás personas.
  • Para llevar una integra vida sexual: independientemente de tu estado civil, la Biblia indica que todos los seres humanos lleven una vida sexual saludable. El dominio propio evita que te dejes caigas en tentación y te atrae a los brazos de Dios.
  • Para no comer ni beber de más: si bien, es necesario que las personas comen y beban, esto no se debe hacer por placer ni de forma descontrolada. La templanza te ayudará a mantener un vínculo sano con los alimentos.

¿Cómo es la vida sin dominio propio?

La falta de dominio propio evidencia el poco amor a Dios. Llevar una vida sin templanza significa que eres inmaduro y que no posees carácter. Eso no quiere decir que las personas no comenten errores al poseer este estado de equilibrio, ya que todos pecan alguna vez.

Sin embargo, cuando una persona hiere a otras personas constantemente y rompe las reglas de Dios es porque su dominio propio es débil.

En la actualidad, muchas personas están en la cárcel por falta de domino propio, otras han perdido sus empleos, han destruido sus matrimonios, fracasaron en sus objetivos o enfrentan problemas de salud.

Para los cristianos, el dominio propio se trata de resistir la tentación de quebrantar la ley de Dios, por lo que sin él no existiría en sus oraciones el rastro del Espíritu Santo. Por ello, se puede entender lo importante que es poseer templanza en la vida de los creyentes, ya que sin ella se convertirán en personas impuras, no merecedoras de contar con una relación con Cristo.

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Personas sin dominio propio

Si no posees dominio propio vivirás cada día en una batalla contigo mismo. Esto provocará la aparición de la frustración, el enojo, la angustia y los sentimientos negativos, los cuales pueden dañar tu mente, corazón, cuerpo y espíritu.

En general, una persona sin dominio propio actúa y viven de la siguiente manera:

  • No pueden controlar su cuerpo, deseos ni pensamientos.
  • Siempre están ansiosos y en contaste riesgo.
  • Viven sin ningún tipo de rienda y no controlan sus actos, palabas ni miradas.
  • No logran alcanzar el éxito, debido a su falta de Fe.
  • Las personas sin dominio son presas del enemigo.
  • Son frágiles de corazón y pueden manipularse fácilmente,
  • No poseen sabiduría ni prudencia.
  • Se dejan seducir por el pecado.
  • No saben tomar decisiones correctas y tienden a equivocarse por actuar impulsivamente.

De esta forma, es fácil entender que cuando vives sin dominio propio estarás bajo una batalla permanente contigo mismo, lo que te llevará a ser imprudentes, a tomar decisiones equivocadas, ejecutar acciones apresuradas, a tener baja autoestima y arrepentimientos, ser inseguro, a hacer lo incorrecto, a destruir relaciones y muchas cosas otras cosas que te impedirán alcanzar la paz.

Pasos para tener disciplina y dominio propio

Si deseas tener dominio propio es indispensable que cumplas con algunos pasos y dejes algunas actitudes. Todos los seres humanos son tentados por malos deseos, por lo que es primordial que aceptes no poseer templanza y te esfuerces para conseguirla. Posteriormente, podrás comenzar con tu camino hacia el equilibrio y la disciplina.

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Deja el pasado atrás y reconoce el valor de tu vida

No te aferres a los errores cometidos, es importante que liberes tu mente y espíritu del pasado si deseas tener dominio propio. Siempre es momento para cambiar, así que libérate de tus pecados y reconoce el valor que tiene la vida.

Si piensas actuar con disciplina no le hagas caso a los malos comentarios y piensa que todo lo que te propongas lo podrás alcanzar. Sin embargo, siempre recuerda honrar el valor de tu vida y cumplir la misión para la que fuiste creado.

En general, para tener dominio propio primero debes aceptar lo que vales, reconocer tus talentos y caminar todos los hacia una vida de excelencia. Evita los estados tristes, ya que la única forma de superar el pasado es lanzarte al futuro con todo tu corazón.

Dominio propio

No dejarte influenciar por lo que sientes

Si bien, a veces lo sentimientos son más fuertes que la razón. Es necesario que aprendas a controlarlos, ya que de esto dependerá que puedas vivir en paz. No significa que debes sentirte a gusto con todo, sino aceptar que muchas cosas no salen como lo esperas.

Cuando aceptes lo que sucede en tu vida podrás comenzar a controlar tus sentimientos e impulsos. El secreto del éxito espiritual se encuentra en tu rutina diaria, por lo que si deseas alcanzarlo es necesario que mantengas una actitud disciplinada.

En caso de que las cosas no funcionan, déjalas en manos de Cristo. El té guiará.

Reconoce las mentiras del ego

El no poseer dominio propio significa ser una persona frágil, la cual se deja llevar por pensamientos irrealistas. Es posible que tu mente te llene de ideas para hacer que tu esfuerzo sea menos importante, por ejemplo:

  • Todo es difícil para ti
  • Eres débil, no puedes lograr nada.
  • Hay algo mal contigo, porque no funcionas.
  • Eres diferente a los demás.

Reconoce estas mentiras en tu mente, cuestiónalas, renuncia a ellas y acércate a los brazos del Dios.

Dominio propio

Reconoce los pensamientos de saboteo

Para controlar tus sentimientos y emociones es necesario que primero reconozcas los pensamientos de auto-saboteo que te acompañan diariamente. Solo así podrás vivir una vida de excelente.

Algunas de los pensamientos de auto-saboteo más comunes entre los creyentes que buscan el dominio propio son:

  • Tomará mucho tiempo, no podré llegar.
  • Hoy no lo lograré.
  • Mejor empiezo cuando todo esté alineado en mi vida.
  • El dinero lo es todo.
  • No quiero dejar atrás a mis amigos.
  • Más éxito significa problemas.

Ríndele cuentas a la persona indicada

Rendirle cuenta a alguien puede ser agotador, al menos que sea a Dios. Él siempre te apoyará y te alentará para que sigas en la búsqueda del dominio propio. Si realmente quieres tener templanza, busca a una persona en tu iglesia, acércate a ella, y dile, Tengo este problema.

Ora y aléjate de todas aquellas personas que puedan debilitar tu dominio propio. Planea por adelantado cualquier situación para evitar caer en la tentación. Si actualmente estás tentado a pecar, aléjate inmediatamente de ese lugar impuro.

Dominio propio

Confía en el poder de Dios 

Por último, si quiere tener dominio propio confía en Dios y síguelo. Para vivir con templanza deberás llevar a Cristo en tu corazón y en tu mente, ya que es el único que puede ayudarte a alcanzar el estado de equilibrio que tanto deseas.

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¿Quién es el mejor ejemplo de dominio propio?

No ha existido un ejemplo de dominio propio mayor que el de Jesús, ya que el aun estando sufriendo en la cruz logró permanecer callado, así como lo engañaron, el perdonó y demostró tener un alma pura. Nunca presumió su poder y supo obedecer a Dios hasta el final. Aunque lo atacaron, ofendieron y asesinaron, el llevó a Cristo y al Espíritu Santo en su corazón.

De este modo, la Biblia expresa que Jesús nunca fue esclavo de ningún pecado. Si bien, tomó forma humana y fue expuesto a deseos de la tierra, su secreto para el dominio propio fue vivir en comunión con el padre.

Por otro lado, existieron otros personajes que no tuvieron dominio propio. Por ejemplo, David no tuvo templanza cuando cometió adulterio con Betsabé , Giezi se dejó dominar por el poder y el dinero, mientras que la mujer de Lot  perdió dominio propio por su amor a los bienes materiales.

Sin lugar a dudas, tener dominio propio no es una tarea fácil, es necesario que pongas de tu parte y le entregues tu vida a Dios si deseas experimentar un estado de equilibrio. Ten en cuenta que la Templanza es como un musculo, el cual debes debes ir ejercitando día tras día.

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